Hoy se celebra la festividad de Santa Bárbara, patrona de los mineros. El declive del sector no impide a los pueblos de la Montaña Palentina seguir conmemorando su tradición ligada al carbón

La minería es (o era…) mucho más que un oficio. Era una forma de vida, una cultura propia que hacía a los pueblos mineros diferentes a los de su entorno cercano no dedicados a la extracción de carbón. La Montaña Palentina tiene su historia ligada a la de la minería. Y eso, a los vecinos de la comarca, les da miedo. Si la minería desaparece, con ella puede irse todo lo demás: la economía, la población, el desarrollo. Y es que a la progresivo desaparición de explotaciones se le suma ahora la estocada final: el posible cierre de la central térmica de Velilla del Río Carrión.

Llega Santa Bárbara 2017 en una época ‘caliente’. La fiesta de la patrona de los mineros se postula como una oportunidad para continuar reivindicando que, a pesar de que el carbón está en decadencia como producto energético, todavía sostiene el delicado equilibrio económico de zonas rurales como la Montaña Palentina. “Nos movíamos todos en torno al carbón… El posible cierre de la térmica puede ser el remate”, comenta Manuel Maza, alcalde de Santibáñez de la Peña.

Esta localidad vivirá su fiesta de Santa Bárbara con un punto reivindicativo, pero también positivo. La cultura minera también sabe mucho de sobreponerse y esforzarse, sin dejar nunca de mirar atrás. Por eso, la fiesta de Santa Bárbara será, a pesar de todo (otra vez), lo que tiene que ser: una fiesta. Una celebración en la que se trata de ensalzar las raíces. Ya no hay minas, pero la minería corre por las venas de los vecinos de Santibáñez de la Peña, Velilla del Río Carrión o Guardo.

En Guardo habrá una misa a las 12:30 horas, a la que seguirá la tradicional procesión hasta el Monumento al Minero y ofrenda floral. A las 15:00 horas se celebrará una comida de convivencia en el Restaurante San Francisco, tras la cual se rendirá homenaje a veteranos mineros e ilustres guardenses, con la música de la Coral Boardo como aderezo.

La fiesta en Velilla ha ido desapareciendo con los años, pero permanecen los festejos fundamentales, como los religiosos. Y en Santibáñez, la jornada comienza con la misa a las 13:00 horas en la iglesia del Cristo de las Eras, tras la cual estalla una traca festiva y se comparte un vino español (14:00 h.). Este año no faltan los homenajes y una proyección documental en torno a la memoria histórica minera, coronada por una chocolatada. Actividades sencillas, populares, pero especiales para los vecinos.

“De lo que se trata es de recordar cómo era el trabajo de la minería”, apunta Maza. De regar esas raíces que sostienen la cultura de los pueblos de la Montaña Palentina.

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