HABLAMOS CON LUCIO MARTÍNEZ Y JOSÉ IGNACIO GARCÍA-VALDECASAS, DOS DE LOS RESPONSABLES DEL ÁREA DE RELACIONES INTERNACIONALES DEL CAMPUS DE PALENCIA

Cada día es innovador en el Campus de la UVa en Palencia. En cada laboratorio, cada departamento o cada aula surgen ideas que permiten avanzar en áreas como la investigación o la docencia. Y esa innovación se dirige también hacia el propio desarrollo cultural y social de la ciudad donde se asienta. «Campus y ciudad van al unísono y nos tenemos que apoyar para sobrevivir juntos», explica el sociólogo José Ignacio García Valdecasas, profesor de la Facultad de Ciencias del Trabajo y responsable de Relaciones Internacionales en dicho centro.

Es uno de los organizadores del proyecto que se implantará el próximo año escolar: un curso de español para extranjeros que incluye, además, un programa de inmersión en la provincia de Palencia, con visitas a monumentos y espacios naturales. El curso, dirigido tanto a estudiantes de la UVa como a extranjeros no vinculados a la Universidad, se organiza en colaboración con el Ayuntamiento y la Diputación y, como novedad respecto a otros programas de idiomas, se ofertará como complemento a másteres y programas doctorales del Campus para captar el interés del alumnado internacional. Y es que el desconocimiento del idioma es un hándicap a la hora de atraer alumnos foráneos a Palencia, por ello, los esfuerzos de los responsables de Relaciones Internacionales se orientan hacia esa meta.

José Ignacio García Valdecasas y su homólogo de Relaciones Internacionales en la Facultad de Educación, Lucio Martínez, reciben a PaCO en el Campus para reflexionar, juntos, sobre la importancia que el intercambio con el extranjero tiene para la Universidad en el contexto de globalización actual.

 

Cuando hablamos de Relaciones Internacionales, rápidamente pensamos en Erasmus. Hoy día, el alumnado puede acceder al programa Erasmus+, a convenios de movilidad internacional en países fuera del espacio Erasmus y a prácticas internacionales. ¿Qué implantación y desarrollo tienen estas tres patas del programa Erasmus en el Campus de Palencia?

Lucio Martínez Álvarez: Cualquiera de estos tres programas tienen tanto estudiantes que vienen al Campus como alumnos nuestros que van a otros países. En el caso de la Facultad de Educación tenemos bastantes convenios Erasmus+ con centros del extranjero a los que van nuestros estudiantes: Italia, Noruega, Dinamarca, Portugal, Alemania, Holanda, etcétera. Sobre el programa de prácticas, pueden ir a cualquier sitio de Europa, aunque suelen escoger países anglosajones para vincular sus prácticas a los idiomas.

La parte de salida está muy bien, pero atraer estudiantes es más difícil. Solemos tener estudiantes de Portugal e Italia, pero para alumnos de otras naciones uno de los problemas es el idioma. No tienen buen nivel de español y no ofertamos todavía asignaturas en inglés. Por ello, una de las ideas que tenemos es implantar un International Semester, un curso en el que se ofertan algunas asignaturas en inglés. Este proyecto se desarrollará el próximo año, para que pueda entrar en funcionamiento al curso siguiente.

José Ignacio García Valdecasas Medina: En la Facultad de Ciencias del Trabajo, aproximadamente un 20 % de nuestros estudiantes sale de Erasmus u otros convenios internacionales. Parece una cifra pequeña pero no lo es. Estamos intentando potenciar la salida de Erasmus, porque pensamos que es un complemento muy interesante para la formación de nuestros estudiantes. El problema es el mismo que refiere Lucio: tenemos pocos estudiantes que quieran venir, y suelen ser italianos por la cercanía del idioma. Estamos haciendo un esfuerzo para que vengan no solamente de Europa, sino de otras partes del mundo. También nosotros implantaremos un semestre internacional con algunas asignaturas impartidas en inglés, para ello también tenemos que preparar al profesorado, porque no solamente se trata de saber hablar inglés sino de impartir asignaturas en ese idioma, algo que implica otras habilidades.

¿Qué impacto tiene en el Campus este viaje de ida y vuelta? Estudiantes que se van y retornan con la mochila llena de experiencias, extranjeros en las aulas…

L.M.A.: La internacionalización no solamente consiste en que los estudiantes puedan salir O venir, sino en cómo el Campus se nutre de ese intercambio. José Ignacio habla del 20 % que se va de Erasmus en su Facultad, que es un número muy alto, pero es que el 80 % restante también se beneficia. Esa es nuestra idea: conseguir que todo el Campus se vea involucrado. Para eso también es importante la movilidad del profesorado. El profesor que viene del extranjero, o el del Campus de Palencia que se marcha fuera, después imparte clase a todos y les impregna de sus experiencias.

J.I.G.V.M.: El aporte en cuanto a formación docente, bajo mi punto de vista, es pequeño, pero lo importante es el aporte a la formación humana, que es imprescindible para tu desarrollo profesional, pero sobre todo personal. Yo fui estudiante Erasmus en los primeros cursos del programa, me fui a Inglaterra y mi visión del mundo cambió radicalmente. Más que el aprendizaje académico, aprendí cosas culturales, personales… Y esa experiencia humana me sirvió mucho.

Se ofertan programas de formación y docencia internacional para Personal Docente e Investigador (PDI). ¿Cuáles tienen mayor implantación en el Campus?

J.I.G.V.M.: Posiblemente haya diferencias entre facultades. En la mía, salen muchos más profesores que los que vienen. Por supuesto es una experiencia a todos los niveles, docente y también investigadora, y sirve para crear esa red internacional que puede beneficiar a todos.

L.M.A.: En la práctica los dos programas son similares. En el programa de docencia existe el requisito de que deben impartir 8 horas de clase en la universidad socia, pero también cuando uno va en Formación suele haber seminarios, y viceversa. Aunque tienen finalidades diferentes son programas parejos; la diferencia está en que en el programa de Formación no es necesario que haya un convenio establecido, que sí es un requisito en el de Docencia. Esa es una posibilidad interesante porque permite explorar posibles socios y enriquecimientos mutuos.

También existen las International Weeks, los programas de movilidad para Personal de Administración y Servicios, programas intensivos, visitas que no tienen por qué canalizarse desde programas Erasmus… En la Facultad de Educación no hay ni un solo mes en el que no tengamos gente extranjera. Prácticamente cada quincena tenemos gente que viene por una semana, un mes o incluso un año… En mi caso, no hay día que no reciba tres correos electrónicos de extranjeros, señal de que ese intercambio permea.

Ha mencionado las International Weeks. ¿En qué consisten?

L.M.A.: Son programas cerrados que o bien sirven de punto de encuentro entre personas de muchas universidades, o son de carácter temático. En Valladolid han empezado a celebrarse recientemente (hace dos o tres años), y aquí todavía no se ha organizado ninguna.

¿Ese intercambio impulsa la investigación? Se sabe que hay áreas en los que es más justa, como revela la Estadística de Personal de las Universidades del Ministerio de Educación, que publicaba hace unos días El País…

L.M.A.: Primero, hay que tener claro qué se considera investigación, los rankings que indican qué es investigar o no tienen relación con las palabras y sus significados en otros idiomas… En cualquier caso, uno de los beneficios de la investigación es crecer en dudas y en conexiones, y todo lo que sea la internacionalización contribuye a ello. Lo mismo que una «nacionalización»: sería interesante tener más contacto con universidades españolas, de hecho, muchos proyectos de investigación salen de las conexiones entre profesores y casi todos los que vienen aquí hablan de sus investigaciones.

J.I.G.V.M.: No solamente la cantidad, sino la calidad de la investigación depende del conjunto de relaciones, contactos y de redes que tengas en el mundo (muchos estudios lo ponen de manifiesto). Ocurre igual que con nuestro cerebro: cuanto más crezcamos y aprendamos, más conexiones se crearán y más complejo será ese cerebro. En España hemos pasado de hacer una investigación solitaria en nuestra torre de marfil, hace varias décadas, a ese interés por crear relaciones que refuerzan y potencian nuestra propia investigación.

En el contexto de globalización en que vivimos, ¿la Universidad es un motor?

J.I.G.V.M.: Como sociólogo considero que la sociedad va mucho más rápido que sus instituciones. Por parte de la Universidad se debe hacer un esfuerzo para situarse en ese mundo globalizado, y en ello estamos: los profesores cada vez hacemos más intercambios y colaboración. Es verdad que la Universidad, en lugar de ser un mero reflejo de la sociedad, debería liderar esta globalización para que no solamente sea puramente económica, sino también académica, cultural, investigadora, etc.

L.M.A: En Educación, los intercambios que tenemos sí permean. Es raro que el profesor que venga por aquí no acabe pasando por algún colegio, o que no le pongamos en contacto con la Dirección Provincial de Educación. Ha habido en Palencia muchos congresos que han tenido el apoyo de Ayuntamiento y Diputación y sus ponentes han establecido contactos que nosotros les hemos facilitado. Tenemos interés en que, si alguien viene, no se quede solo en el Campus sino que se nutra de otras cosas.

J.I.G.V.M.: La supervivencia de la Universidad Pública depende del grado de cooperación con el resto de las instituciones. En la medida en que seamos capaces de cooperar, colaborar y permear en otras instituciones, así podremos sobrevivir.

¿Y somos capaces? Sé que Ustedes lo intentan pero, ¿obtienen respuesta por parte de otros actores sociales? En ciencias experimentales quizá es más fácil acreditar la importancia de ese intercambio, ¿pero lo consiguen también las ciencias sociales?

J.I.G.V.M.: Las grandes soluciones a los problemas políticos, económicos y sociales del mundo no vienen de la técnica, sino precisamente de la educación, ciencias sociales y humanidades. En la medida en que seamos conscientes de la importancia de las humanidades para vivir más y mejor en este mundo, nos irá mejor.

L.M.A: Yo defiendo la ciencia, que es imprescindible, y no debe haber una oposición entre ambas. Pero es cierto que es más complicado en ciencias sociales, porque éstas estudian los fenómenos y sus contextos. Es más complicado colaborar en este campo, pero entiendo que es imprescindible. Cuando estás con socios extranjeros, es muy difícil llegar a comprender algo que en principio parece tan sencillo como el sistema educativo de un país, simplemente porque una misma palabra tiene significados diferentes en cada lugar. Y ese es el campo de las ciencias sociales, que implica más tiempo, más cooperación, comprensión, etc.

J.I.G.V.M.: Tenemos el cerebro del siglo XXI, pero el corazón de la Edad de Piedra. La ciencia es necesaria pero bajo mi punto de vista es insuficiente para responder a los desafíos sociales, políticos y económicos que representan. Y yo veo un déficit de ciencias sociales y de humanidades. De hecho, gran parte de los recursos van destinados a problemas puramente técnicos y científicos. Sin duda es necesario, pero es insuficiente. Además, la Universidad, bajo mi punto de vista, no solamente tiene el objetivo de formar buenos profesionales, sino también ciudadanos críticos. El futuro de una democracia no solo depende de que tengamos buenos profesionales, sino sobre todo de ese pensamiento crítico que te haga ver los problemas con más claridad y buscar una solución.

Cada mes en PaCO conocemos mejor el Campus de la Universidad de Valladolid en Palencia, con información sobre su actividad docente, investigadora y divulgativa.

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