Charlamos con el violonchelista que está sacudiendo el mundo del rock, a base de staccatos. Su primer EP, ‘Vol. I’, cosecha buenas críticas y candidaturas a premios en sus primeros meses de andadura

Cuando llego a la Cafetería Habana a las 17:01 horas, Dani ya remueve su café apoyado en la barra. «¡Qué mala pata!», me digo al ver rota mi costumbre de llegar antes que mis entrevistados. Pero es que Dani Acebes (Palencia, 1988) ha vivido ocho años en Alemania, y se nota. Si no le conociera, sabría enseguida que es músico por su look desenfadado y alternativo, pero esa misma imagen me despistaría de su mérito más importante: que además de rockero es un violonchelista de carrera prominente, reconocido con premios nacionales y que actualmente trabaja de manera estable en orquestas como la Sinfónica de Bilbao, la JONDE o la de RTVE.

Pero aquí le conocemos, sobre todo, por su visión ecléctica de la música, que saca al cello (o chelo, o violonchelo, si le hacemos una concesión al castellano castizo) de la rigidez canónica orquestal y lo utiliza simplemente para hacer música… Buena música. Del género que sea.

«Dentro de la música clásica esto está casi mal visto», confiesa. «Pero yo pienso que es un instrumento como cualquier otro y se utiliza para hacer música, de la que sea». A Dani Acebes se le empieza a comparar con Ara Malikian. «Lo que él ha conseguido, sobre todo, es crear un producto. Antes no vestía así ni llevaba el pelo tan largo, pero es un todo. Ha concebido un espectáculo fantástico en torno al violín en el que se escucha Paganini y Bach, pero también música balcánica o rock… Y con todo ello consigue crear afición, que es lo que hace falta». En sus conciertos, Dani toca el chelo eléctrico de pie, bailando e incluso caminando entre el público.

Alcanzar en logros al genio libanés sería un camino muy largo, pero Acebes lleva un buen trecho recorrido. Con solo 20 años ganó el programa ‘Tú sí que vales’ junto a su compañero Toni Roig del Conservatorio Superior de Castellón.

Gracias a aquel hito recorrieron, «siendo unos pipiolos», cerca de 300 escenarios, llegando incluso a actuar en el Palacio de los Deportes de Madrid ante 15.000 personas junto a Estopa, Pereza, Hombres G y Los Secretos. «‘Tú sí que vales’ fue una experiencia buenísima. Dar tantos conciertos fue un bagaje que hemos aprovechado muchísimo», recuerda. Gracias al premio, Acebes se compró un buen chelo y pudo continuar sus estudios con más desahogo en ciudades como Dortmund y Dusseldorf, Alemania.

 

CHELO SUBMARINE

Dani pertenece a una de las varias hornadas de alumnos brillantes que el Conservatorio palentino ha lanzado al mundo. Y sus mejores amigos desde la infancia son sus compañeros de violonchelo Javi Andrés, Cesáreo Muñoz y Evaristo Urraca, los tres hoy intérpretes profesionales repartidos en distintas orquestas de Europa.

Junto a los dos primeros fundó en 2013 Chelo Submarine, proyecto al que se unió el percusionista Alberto Ruiz, también titulado por del centro palentino. Con este grupo ahondan en las versiones de pop y rock con sus violonchelos, creando un pequeño fenómeno musical que aún les sorprende. «La gente ya nos conoce, nos llama para pedir conciertos, tiene el disco…». Diputación y Ayuntamiento de Palencia han contado con ellos en sus programas culturales, rompiendo la barrera institucional tan difícil para muchos músicos locales.

Lo hablamos, y Dani aprovecha para reivindicar: «Hoy día hay más oferta cultural. Miras la agenda de tu revista y ves que hay muchas cosas, ¡y algunas muy interesantes! Lo que falta en Palencia, para mí, es que no tenemos recintos importantes. No digo que necesitemos un ‘Miguel Delibes’, pero sí un auditorio grande y salas que se alquilen y puedan albergar conciertos todos los fines de semana».

 

¿‘CELLLISTA’ O ‘CHELISTA’?

El año pasado, Acebes inició un proyecto en solitario que tituló ‘El Cellista’. Las buenas críticas le animaron a enviar un email a uno de sus ídolos de la industria musical, Candy Caramelo. «Lo admiraba a él y a los músicos a los que ha acompañado: Andrés Calamaro, Fito, Ariel Rot…». No albergaba grandes esperanzas, pero a Candy le gustó lo que escuchó.

De su trabajo surgió ‘Vol. I’, un primer EP de seis canciones. «Sentí cierto vértigo al principio. A ti te gustan tus canciones, pero no sabes si los demás pensarán como tú…. La aportación de Candy fue importante en cuanto a producción, estructuras, arreglos… Incluso cambios de tono o de tempo para darles un toque más rockero». Porque a veces, la influencia clásica puede coartar en cierto modo la creación musical. «Siempre lo digo: está bien dominar la técnica del instrumento al máximo, pero para ciertas cosas es un hándicap, porque estás acostumbrado a estructuras clásicas, a ser muy correcto y no hacer ciertas cosas… Y aquí se trata de lo contrario, de libertad. Además, algo falla en la educación musical: no nos enseñan a improvisar, solamente sabemos leer la partitura. La naturaleza del músico es otra. Si ahora encontramos tres personas tocando, deberíamos ser capaces de sentarnos a su lado y tocar con ellos. Y eso lo tienes que aprender por tu cuenta».

‘Vol. I’ es una carta de presentación. «Decidimos mostrar distintas canciones para enseñar qué podemos hacer», partiendo de la identidad sonora que le aporta el chelo. «‘El perdedor’ es un tema ternario lento tipo canción francesa; ‘El mismo tren’ es muy oscuro, estilo música negra americana; ‘Creía’ es muy indie; ‘La bolsa y la vida’ tiene un aire años 60… Dentro del esilo pop-rock, hemos optado por una declaración de intenciones». Las críticas no podían ser mejores, incluso ha estado seleccionado para cuatro premios MIN (de la Música Independiente). Aunque no ha alcanzado la final, se siente satisfecho. «Acabo de llegar, y verte entre nombres que conoces desde hace tiempo es muy bonito».

Candy Caramelo le animó, también, a castellanizar su nombre artístico. Ríe cuando le pregunto si demasiada gente pronunciaba ‘‘cellista’’ con ‘‘ce’’ de cereza y ‘‘elle’’ de Lleida. «Bueno, hay quien me pregunta qué instrumento toco, si el chelo o el violonchelo», remata. Albergo la esperanza de que, con su trabajo, el gran público despeje esas dudas para siempre.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here